¿Es peor para la vista hacer deberes o pasar una hora con la tablet?

¿Es peor para la vista hacer deberes o pasar una hora con la tablet?

¿Es peor para la vista hacer deberes o pasar una hora con la tablet?

Con la vuelta al cole vuelve también una de las preocupaciones habituales de muchos padres: los niños pasan cada vez más tiempo realizando actividades de cerca.

Deberes, lectura, móvil, tablet, ordenador, videojuegos… Y es fácil pensar que, si las pantallas preocupan por su posible relación con la miopía, quizá una hora haciendo deberes sea mucho más saludable para los ojos.

Pero ¿es realmente así?

¿Qué diferencia hay entre una hora haciendo deberes y una hora utilizando una tablet? ¿Y qué ocurre si comparamos ambas actividades con una hora jugando al aire libre?

La respuesta es más interesante de lo que parece.

¿Qué tienen en común los deberes y la tablet?

Aunque una actividad sea educativa y la otra de ocio, desde el punto de vista visual ambas pueden implicar un periodo prolongado de trabajo a corta distancia.

Cuando un niño lee, escribe o utiliza una tablet, sus ojos tienen que mantener el enfoque sobre un objeto cercano durante un periodo de tiempo.

Esto implica utilizar de forma continuada la acomodación, el mecanismo que permite al ojo enfocar correctamente los objetos próximos.

Por eso, desde el punto de vista del esfuerzo visual, una hora de lectura o deberes y una hora de tablet tienen algunos aspectos en común.

Esto no significa que los deberes sean perjudiciales para los ojos. Estudiar, leer y escribir son actividades fundamentales y no deben evitarse por miedo a la miopía.

Lo importante es cómo se organiza el tiempo de trabajo de cerca.

Entonces, ¿qué es peor: una hora de deberes o una hora de tablet?
No existe evidencia suficiente para afirmar que una hora de tablet sea automáticamente mucho peor para la vista que una hora de deberes.

La diferencia no está únicamente en que una actividad utilice una pantalla y la otra no.

También influyen:

  • La distancia a la que se realiza la actividad.
  • El tamaño del texto o de la imagen.
  • La iluminación.
  • La postura.
  • El tiempo continuo sin descanso.
  • La distancia de trabajo.
  • El tiempo total dedicado a actividades de cerca.
  • Y cuánto tiempo queda para realizar actividades al aire libre.

Además, una sesión de tablet puede prolongarse fácilmente porque el niño está entretenido y puede mantener la mirada a una distancia muy corta durante mucho tiempo.

Por eso, más que preguntarnos si la tablet es “mala” y los deberes son “buenos”, debemos fijarnos en cuánto tiempo pasa el niño realizando actividades de cerca y cómo se distribuye el resto de su día.

¿Y qué pasa con una hora de parque?

Aquí encontramos una diferencia importante.

Durante una hora jugando en el parque, el niño no mantiene la mirada fija en un objeto situado a pocos centímetros de sus ojos.

Mira a sus compañeros, árboles, columpios, edificios, pelotas y otros objetos situados a diferentes distancias.

Pero, además, existe otro factor que resulta especialmente relevante cuando hablamos de miopía infantil: el tiempo que los niños pasan al aire libre.

Los estudios realizados hasta ahora han encontrado una asociación entre pasar más tiempo al aire libre y un menor riesgo de desarrollar miopía.

El National Eye Institute señala precisamente el tiempo al aire libre como uno de los factores ambientales relevantes en el estudio de la creciente prevalencia de la miopía infantil.

Por tanto, una hora de parque no es simplemente “una hora sin pantalla”.

Es una hora en la que el niño cambia de entorno, se mueve, mira a diferentes distancias y está expuesto a la luz natural.

¿Significa esto que una hora de tablet equivale a una hora de deberes?

No exactamente.

Aunque ambas pueden implicar trabajo visual de cerca, la forma de realizar la actividad puede ser muy diferente.

Por ejemplo, no es lo mismo:

60 minutos haciendo deberes, con una buena distancia de lectura, iluminación adecuada y pequeños descansos,

que:

60 minutos utilizando una tablet, sujetándola muy cerca de la cara, sin cambiar de distancia y sin realizar ninguna pausa.

Por eso, cuando hablamos de salud visual infantil, no deberíamos fijarnos exclusivamente en “pantallas sí o no”.

El contexto importa.

¿Las pantallas son responsables del aumento de la miopía?

La respuesta corta es: no podemos atribuir el aumento de la miopía infantil únicamente a las pantallas.

La miopía es un problema multifactorial en el que intervienen factores genéticos y ambientales.

La investigación está estudiando la relación entre el tiempo dedicado a actividades de cerca, el uso de dispositivos digitales, el entorno y la cantidad de tiempo que los niños pasan al aire libre.

Lo que sí cuenta con evidencia consistente es la relación entre mayor tiempo al aire libre y menor riesgo de aparición de miopía.

Por eso, reducir las pantallas puede ser razonable por muchos motivos, pero no debería convertirse en la única estrategia para prevenir la miopía.

La pregunta importante no es “¿tablet o deberes?”

Quizá la pregunta que deberíamos hacernos como padres sea otra:

¿Cómo está distribuido el tiempo de mi hijo durante el día?

Un niño puede tener dos horas de deberes y lectura y pasar después toda la tarde con una tablet.

Otro puede tener que hacer los mismos deberes, pero después salir al parque, jugar al fútbol o montar en bicicleta.

En ambos casos ha realizado actividades de cerca.

Pero el segundo ha incorporado también tiempo al aire libre y actividades que no requieren mantener la visión a corta distancia durante largos periodos.

Por eso, el objetivo no es eliminar las actividades de cerca, sino equilibrarlas.

¿Qué podemos hacer durante el curso?

No hace falta prohibir las pantallas ni limitar el estudio más de lo necesario.

Algunos hábitos sencillos pueden ayudar:

Durante los deberes

  • Mantener una distancia cómoda entre los ojos y el libro o cuaderno.
  • Utilizar una iluminación adecuada.
  • Evitar acercarse excesivamente al papel.
  • Introducir pequeñas pausas durante periodos prolongados de trabajo de cerca.

Con las pantallas

  • Evitar utilizar los dispositivos demasiado cerca de la cara.
  • Priorizar, cuando sea posible, pantallas de mayor tamaño.
  • Evitar sesiones excesivamente largas sin interrupciones.
  • Alternar el ocio digital con otras actividades.

Y, sobre todo, reservar tiempo para salir

El parque, el jardín, montar en bicicleta, jugar al fútbol o simplemente salir a pasear son oportunidades para pasar tiempo al aire libre.

No hace falta que todas las actividades sean deportivas.

Lo importante es que el niño incorpore tiempo exterior de forma habitual.

¿Cuánto tiempo debería pasar un niño al aire libre?

No existe una cifra que garantice que un niño no desarrollará miopía.

Algunos estudios de prevención de la miopía han utilizado alrededor de dos horas diarias de actividad al aire libre, pero esta cifra no debe interpretarse como una garantía individual.

La genética y otros factores también influyen.

Por ello, más que obsesionarse con alcanzar exactamente un número de minutos, lo razonable es procurar que el tiempo al aire libre forme parte de la rutina diaria del niño.

Y si mi hijo ya tiene miopía, ¿también es importante?

Sí.

La miopía infantil puede progresar durante los años de crecimiento.

Por eso, si un niño ya tiene miopía, no solo es importante comprobar que ve correctamente con sus gafas o lentes de contacto. También puede ser necesario controlar periódicamente cómo evoluciona su graduación y valorar, cuando corresponda, estrategias específicas de control de la progresión de la miopía.

Una revisión oftalmológica permite determinar cuál es la situación concreta de cada niño.

En conclusión: deberes, tablet y parque

Entonces, ¿qué es peor para los ojos?

Una hora de deberes y una hora de tablet tienen en común que pueden implicar trabajo visual de cerca. La forma en que se realizan, la distancia, los descansos y el tiempo total de exposición son importantes.

Una hora de parque aporta algo diferente: tiempo al aire libre, movimiento, cambios constantes de distancia de enfoque y exposición a luz natural.

Por eso, la solución no consiste en elegir entre estudiar y jugar.

Se trata de conseguir que durante el curso haya espacio para las tres cosas: estudiar, utilizar la tecnología de forma razonable y salir al aire libre.

Y si tienes dudas sobre la visión de tu hijo, especialmente si se acerca mucho a los libros, entrecierra los ojos para ver de lejos o empieza a tener dificultades para ver la pizarra, una revisión oftalmológica puede ayudar a detectar cualquier problema a tiempo.

Este curso, cuida también de sus hábitos visuales.

En Lasik Center Madrid podemos valorar la visión de tu hijo y realizar un seguimiento oftalmológico si existe miopía u otro problema visual.

Preguntas frecuentes

¿Qué es peor para la vista, una hora de tablet o una hora de deberes?

No puede afirmarse que una sea necesariamente peor que la otra. Ambas pueden implicar trabajo visual de cerca. La distancia, la duración, los descansos y el resto de hábitos diarios también influyen.

¿Una hora de parque es mejor para los ojos que una hora de pantalla?

El tiempo al aire libre tiene beneficios específicos en relación con la prevención de la miopía infantil. La evidencia disponible relaciona una mayor exposición al exterior con un menor riesgo de desarrollar miopía.

¿Las pantallas provocan miopía en los niños?

No se puede afirmar que las pantallas sean por sí solas la causa de la miopía. Se trata de un problema multifactorial en el que intervienen factores genéticos y ambientales.

¿Hacer muchos deberes puede provocar miopía?

Las actividades de cerca forman parte de los factores estudiados en relación con la miopía, pero hacer deberes no debe considerarse por sí solo una causa directa de miopía. Los niños deben estudiar y leer, incorporando descansos y suficiente tiempo al aire libre.

¿Cuánto tiempo debe pasar un niño al aire libre?

No existe una cantidad de tiempo que garantice que un niño no desarrollará miopía. Algunos estudios han utilizado aproximadamente dos horas diarias de actividad al aire libre, pero la recomendación debe individualizarse.

Referencias médicas

National Eye Institute (NIH) – Global perspectives on childhood myopia
American Academy of Ophthalmology – EyeWiki: Myopia
World Health Organization – World report on vision